Dormir mal, levantarse con pocas ganas,
hacerse la remolona con el tiempo para intentar alargarlo, estirarlo,
y luego...las prisas [y más prisas, no da tiempo ni a un último café].
Y besos, muchos besos por el camino, en cada parada de metro,
en cada escalón que subimos cogidos de la mano, apretando fuerte.
El calor agobia pero no nos quejamos, porque lo que viene después agobia más.
Aeropuerto.
Y una vez más esa sensación que no tiene palabra que la describa. No es tristeza, no es vacío, pero son las dos cosas a la vez... y mucho más.
Veranos separados.
Aviones de ida con vuelta cerrada.
Dudas existenciales a las nueve de la mañana (II)
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Este blog últimamente peca de exceso de lamentaciones. Las cosas buenas no
las suelo nombrar, por si se esfuman. Las malas no me importa analizarlas y
dise...
con vuelta. eso es lo que importa.
ResponderSuprimirHe vuelto con nuevo blog, allí te espero!
ResponderSuprimirComo dice Vértigo, lo que importa es que son con vuelta, y a veces no está mal ese breve espacio de tiempo en el que ambos os echáis de menos :)
ResponderSuprimirUn abrazo y espero que vayan genial las vacaciones!
Si, tenéis razón, sólo esperemos que no se olvide del camino de vuelta..
ResponderSuprimirmua guapas!
Qe bien plasmadas esas sensaciones, una vez mas me sorprendes. Tarde, peor he vuelto ;-) de ti espeor lo mismo.
ResponderSuprimirCuidate
Hay, qe familiar me es esa angustia... esa presion en el pecho con sensacion de agobio, y cuesta respirar.
ResponderSuprimirPero al final si el viaje es con vuelta, mejor sera el reencuentrfo ;-)