
Y sin embargo… callada, de nuevo, bajo la mirada, me vuelvo a mi sitio. Callada.
Algunos dicen que es como mejor se está, otros que son incapaces de quedarse en silencio.
Yo sigo callada.
Hoy quisiera poder chillar, es día de hablar en alto, de gritar hasta que duela la garganta.
Sin embargo, callada, de nuevo. Callada y cansada.
Vuelvo a mi sitio.
¿Por qué nos costará tanto decir las cosas con claridad? Es más sencillo permanecer callados, -siempre con temor a algo o a alguien-… pero a mí me gustaría chillar y dejar claro que no pienso como tú, ni como ellos.
Yo sigo callada.
Hoy quisiera poder chillar, es día de hablar en alto, de gritar hasta que duela la garganta.
Sin embargo, callada, de nuevo. Callada y cansada.
Vuelvo a mi sitio.
¿Por qué nos costará tanto decir las cosas con claridad? Es más sencillo permanecer callados, -siempre con temor a algo o a alguien-… pero a mí me gustaría chillar y dejar claro que no pienso como tú, ni como ellos.
-Quizá sobran los porqués entre dos personas que comparten poco más que diálogos-.
Hoy quisiera gritar para que no me oyese nadie.
Hoy quisiera gritar y que sólo tú me escuchases.
[Tú y yo sabemos que aunque no chille con la voz, dejándome la garganta, lo hago con los ojos, dejándome algo más que la mirada.]